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Día 2 - Roma

Recorrido por las calles de la Roma oculta

Nos despertamos a las ocho de la mañana con el exquisito desayuno que nos preparó el hotel y que nos trajeron directamente a la habitación. Comenzar el día así, con calma, nos permitió planificar el recorrido. Tomamos el bus 92 hasta Piazza Buenos Aires, desde donde se accede al pequeño y curioso Quartiere Coppedè. Al acercarse, el barrio se revela de golpe. De la nada aparece el gran arco de entrada, como si fuera la puerta a un mundo de fantasía. Suspendida del centro del arco cuelga una enorme araña de bronce. Lo más llamativo es que el arco parece la entrada a un edificio, pero en realidad es una calle abierta por donde pasan los autos. Al atravesarlo, uno siente que ha entrado en un lugar diferente. Los balcones, las esculturas, las inscripciones y los relieves hacen que cada edificio parezca una pieza única. El barrio mezcla estilos medievales, barrocos y modernistas con una libertad creativa sorprendente.

Quartiere Coppedè
Entrada del Quartiere Coppedè.

Al final de la calle aparece la Fontana delle Rane (la Fuente de las Ranas). Se encuentra en una pequeña rotonda rodeada por varios palacios que parecen competir entre sí en originalidad.

Fuente de las ranas
Fuente de las ranas.

Uno de ellos, especialmente llamativo, tiene colores vivos y formas que recuerdan a un castillo de cuentos. Frente a él se encuentra el Palazzo del Ragno, con su característica araña esculpida en la fachada. En otro de los edificios aparecen símbolos y decoraciones misteriosas que llaman la atención de inmediato. Nos sentamos un rato junto a la fuente, escuchando el sonido del agua y observando el lugar con calma. Es un barrio pequeño, pero con una personalidad única

Palazzo del Ragno
Palazzo del Ragno.

Después caminamos hasta Villa Torlonia, uno de los parques más agradables de Roma. Apenas se cruza la entrada, la sensación cambia: el verde, los árboles y la amplitud del parque invitan a caminar sin apuro. Dentro del parque visitamos la Casina delle Civette (la Casa de las Lechuzas). El edificio es extraordinario, especialmente por sus vitrales, donde aparecen búhos, flores y figuras naturales con colores muy delicados. Toda la casa parece una obra de arte. Originalmente fue utilizada como casa de té, y más tarde se convirtió en la residencia del príncipe Giovanni Torlonia.

Civette
Casina delle Civette.

Frente a ella se encuentra el Casino Nobile, un edificio imponente que durante varios años fue la residencia de Benito Mussolini. Hoy funciona como museo y conserva esculturas, frisos y decoraciones que recuerdan al arte romano clásico. En el subsuelo se encuentra el búnker que Mussolini mandó construir durante la guerra, aunque no pudimos visitarlo porque requería reserva previa. Después de recorrer el parque comimos un sándwich para recuperar energías.

Casino Nobile
Casino Nobile.

Alrededor de las 13:00 tomamos el bus 89 rumbo a Porta di Roma, un enorme centro comercial moderno situado en la zona norte de la ciudad. Allí pasamos la tarde recorriendo tiendas de ropa, tecnología y perfumes. Fue un contraste interesante después de una mañana dedicada a la arquitectura y la historia. Alrededor de las 19:00 regresamos tomando el bus 80 hasta Conca d’Oro y desde allí el metro hasta Roma Termini. Caminamos hasta el hotel, dejamos las cosas y salimos nuevamente a cenar. Fue un día muy variado: comenzamos en un barrio fantástico que parece salido de un sueño, caminamos por un parque lleno de historia y terminamos la tarde en la Roma moderna.